La provincia oficializó el procedimiento para aprobar proyectos de investigación, desarrollo tecnológico y aplicaciones productivas, fortaleciendo un nuevo sector estratégico de la bioeconomía.
Mendoza continúa consolidando un entorno favorable para la innovación y las inversiones productivas. El Gobierno provincial oficializó el procedimiento para la presentación, evaluación, aprobación, registro y control de proyectos vinculados al cannabis medicinal y al cáñamo industrial, dando un paso clave para el desarrollo de una industria con alto potencial de crecimiento, generación de empleo y agregado de valor.
La medida fue establecida mediante la Resolución Nº 428 del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, publicada en el Boletín Oficial, y reglamenta los mecanismos operativos previstos por la Resolución Nº 428 del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, que reconoce la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la aplicación productiva del cannabis medicinal y el cáñamo industrial en Mendoza.
Con esta normativa, la provincia incorpora un esquema institucional que brinda mayor previsibilidad jurídica para universidades, centros de investigación, empresas, laboratorios y desarrolladores interesados en participar de una de las industrias con mayor crecimiento a nivel internacional.
Un marco claro para atraer inversiones e innovación
Uno de los principales objetivos del nuevo procedimiento es establecer reglas claras para el desarrollo de proyectos científicos y tecnológicos, garantizando estándares de calidad, trazabilidad, bioseguridad y control estatal.
La normativa crea un procedimiento integral que ordena todas las etapas del proceso, desde la formulación inicial de cada iniciativa hasta la presentación de resultados finales, permitiendo un seguimiento permanente por parte del Registro Provincial del Cannabis y Cáñamo Industrial.
Este esquema busca ofrecer seguridad regulatoria para quienes inviertan en investigación y desarrollo, un aspecto considerado fundamental para la consolidación de industrias basadas en innovación.
¿Quiénes podrán presentar proyectos?
El nuevo régimen habilita la participación de un amplio ecosistema de instituciones públicas y privadas.
Podrán presentar iniciativas:
- Universidades públicas y privadas oficialmente reconocidas.
- Organismos estatales de ciencia, tecnología e innovación.
- Instituciones educativas y de formación profesional.
- Laboratorios y centros de investigación habilitados por la autoridad sanitaria nacional.
- Personas humanas y jurídicas que acrediten convenios de colaboración científica con instituciones académicas o tecnológicas.
Esta apertura favorece la articulación entre el sector científico, el sistema educativo y la inversión privada, promoviendo la transferencia tecnológica y el desarrollo de nuevos productos.
Una industria con múltiples aplicaciones
El alcance del nuevo procedimiento trasciende ampliamente el uso medicinal del cannabis.
Los proyectos podrán orientarse al desarrollo de aplicaciones:
- Medicinales y terapéuticas.
- Veterinarias.
- Cosméticas.
- Nutricionales.
- Industriales.
- Científicas y académicas.
En el caso del cáñamo industrial, la normativa contempla iniciativas relacionadas con la producción de fibras naturales, biomateriales, materiales para la construcción, bioplásticos, bioinsumos y otros derivados de alto valor agregado.
Asimismo, podrán desarrollarse tecnologías vinculadas al cultivo, fitomejoramiento, procesamiento, industrialización, control de calidad, trazabilidad, fiscalización, comercialización y nuevos procesos productivos.
La regulación también incorpora programas de investigación interdisciplinaria, ensayos científicos, prácticas profesionalizantes, pasantías, tecnicaturas, capacitaciones y proyectos educativos vinculados al sector.
Registro, seguimiento y fiscalización
Todos los proyectos deberán atravesar un proceso de evaluación técnica antes de recibir la autorización correspondiente.
Una vez aprobados, serán incorporados al Registro Provincial de Cannabis y Cáñamo Industrial, desde donde las autoridades realizarán el seguimiento de su ejecución y verificarán el cumplimiento de los requisitos establecidos por la legislación vigente.
La normativa también prevé mecanismos de control y sanciones para los casos de incumplimiento, incluyendo la revocación de autorizaciones, multas y la suspensión temporal o definitiva de las actividades.
Una oportunidad para la bioeconomía mendocina
La regulación representa un paso estratégico para diversificar la matriz productiva de Mendoza y potenciar sectores intensivos en conocimiento.
A nivel global, el mercado del cannabis medicinal y del cáñamo industrial registra un crecimiento sostenido impulsado por la expansión de aplicaciones farmacéuticas, nutracéuticas, cosméticas, textiles, alimentarias y de materiales sostenibles. En este contexto, las jurisdicciones que cuentan con marcos regulatorios claros y previsibles logran captar inversiones en investigación, desarrollo e innovación.
Mendoza reúne condiciones competitivas para participar de este proceso gracias a su ecosistema científico-tecnológico, la presencia de universidades, centros de investigación, empresas biotecnológicas, infraestructura agroindustrial y experiencia en cadenas de valor vinculadas a la agricultura y la industria.
La oficialización de este procedimiento no solo brinda seguridad jurídica a los actores del sector, sino que también posiciona a la provincia para atraer proyectos de alto contenido tecnológico, fomentar alianzas público-privadas y generar nuevas oportunidades de inversión en una industria con fuerte potencial de crecimiento.
Mendoza fortalece un nuevo sector estratégico
Con esta decisión, Mendoza continúa ampliando su agenda de desarrollo productivo hacia actividades basadas en la innovación, la economía del conocimiento y la bioeconomía.
La creación de un procedimiento transparente para la aprobación y control de proyectos de cannabis medicinal y cáñamo industrial constituye un paso importante para consolidar un ecosistema competitivo que impulse la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la generación de nuevas inversiones, fortaleciendo el posicionamiento de la provincia como uno de los principales polos de innovación productiva de Argentina.




