Mendoza cerró una temporada récord de invierno: más de 400.000 turistas generaron un impacto económico de $194.000 millones


La provincia volvió a posicionarse entre los destinos turísticos más elegidos de Argentina durante las vacaciones de invierno. Con más de 400.700 visitantes, una ocupación hotelera promedio del 74% y un impacto económico estimado en $194.189 millones, Mendoza ratifica que el turismo continúa siendo uno de los sectores estratégicos para la economía provincial y un importante generador de inversiones, empleo y desarrollo regional.

Mendoza cerró una de las temporadas invernales más dinámicas de los últimos años. Según el informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la provincia recibió 400.725 turistas durante las vacaciones de invierno, ubicándose entre los destinos más elegidos del país junto con Bariloche, Puerto Iguazú y Salta.

El movimiento turístico permitió alcanzar una ocupación hotelera promedio del 74%, con una estadía media de 4,7 noches, mientras que el impacto económico generado alcanzó los $194.189,5 millones, reflejando la importancia que tiene la actividad turística dentro de la economía mendocina.

Estos resultados consolidan a Mendoza como uno de los principales polos turísticos de Argentina y refuerzan el atractivo de la provincia para nuevas inversiones en hotelería, gastronomía, entretenimiento, infraestructura y desarrollos inmobiliarios vinculados al turismo.

Un invierno que confirmó el liderazgo turístico de Mendoza

El informe nacional de CAME reveló que durante las vacaciones de invierno viajaron 4,6 millones de turistas por Argentina, un crecimiento del 5,9% respecto al año anterior, con un impacto económico superior a $2,12 billones.

En ese contexto, Mendoza volvió a destacarse gracias a una combinación de factores que potenciaron la llegada de visitantes.

La nieve registrada en la Cordillera de los Andes, el atractivo internacional del enoturismo, la gastronomía de primer nivel, la creciente oferta de turismo aventura y el escalonamiento de las vacaciones entre Argentina, Chile y Brasil permitieron extender la temporada durante varias semanas.

El resultado fue un flujo sostenido de visitantes nacionales e internacionales que dinamizó toda la cadena de valor del turismo.

El turismo como motor económico

Más allá de la cantidad de visitantes, uno de los indicadores más relevantes es el impacto económico generado.

Los $194.189 millones movilizados durante el receso representan ingresos distribuidos entre hoteles, restaurantes, comercios, bodegas, agencias de viajes, transporte, actividades recreativas y numerosos servicios asociados.

El gasto promedio diario alcanzó los $103.105 por persona, aunque quienes eligieron alojarse en hoteles registraron un gasto promedio de $124.058 diarios, mientras que los turistas hospedados en viviendas particulares gastaron alrededor de $52.104 por día.

Estos números reflejan el efecto multiplicador del turismo sobre la economía provincial, beneficiando tanto a grandes empresas como a pequeñas y medianas empresas de toda Mendoza.

La alta montaña volvió a liderar la temporada

Uno de los datos más destacados del informe fue el excelente desempeño de los destinos de montaña.

Los mayores niveles de ocupación hotelera se registraron en:

  • Potrerillos: 85%
  • Ruta 82 y Cacheuta: 83%
  • Malargüe: 82%
  • Uspallata: 80%

La combinación de nieve, paisajes cordilleranos, actividades de aventura y una oferta hotelera cada vez más desarrollada volvió a posicionar a la alta montaña como uno de los principales atractivos turísticos de Mendoza.

Estos resultados también muestran el potencial de crecimiento que poseen las inversiones vinculadas al turismo de naturaleza y experiencias premium.

El Gran Mendoza concentró el mayor movimiento

Como ocurre habitualmente, el Gran Mendoza concentró el mayor volumen de visitantes.

Durante el receso recibió 217.964 turistas, generando un impacto económico superior a $102.159 millones.

La cercanía con las principales bodegas, la oferta gastronómica, los centros comerciales, la actividad cultural y la infraestructura hotelera consolidan al área metropolitana como la principal puerta de ingreso para quienes visitan la provincia.

También registraron excelentes niveles de actividad:

  • Villas de San Rafael: 40.671 turistas
  • Ciudad de San Rafael: 29.432
  • Malargüe: 29.308
  • Tunuyán: 22.980

Estos datos muestran que el crecimiento turístico beneficia cada vez más a distintos departamentos mendocinos.

Más turismo, más inversiones

Los buenos resultados de la temporada no solo representan un beneficio para el sector turístico.

También envían una señal positiva al mercado de inversiones.

El crecimiento sostenido de visitantes impulsa nuevos proyectos hoteleros, desarrollos inmobiliarios, inversiones gastronómicas, infraestructura turística y servicios vinculados al ocio y la recreación.

En los últimos años, Mendoza ha visto avanzar nuevos hoteles internacionales, propuestas de lujo, complejos turísticos y desarrollos asociados al enoturismo, fortaleciendo una industria que continúa expandiéndose.

Cada temporada exitosa incrementa el interés de desarrolladores e inversores por participar en uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento de la provincia.

Mendoza consolida su posicionamiento internacional

El turismo mendocino dejó de depender exclusivamente del mercado interno.

La llegada creciente de visitantes provenientes de Chile, Brasil, Estados Unidos, Europa y otros mercados internacionales demuestra el posicionamiento alcanzado por la provincia como destino global.

La mejora de la conectividad aérea, el reconocimiento internacional de los vinos mendocinos, la gastronomía de alta calidad y la diversificación de experiencias fortalecen esa tendencia.

El turismo ya no es solamente una actividad estacional.

Se ha convertido en uno de los sectores estratégicos del desarrollo económico de Mendoza.

Una economía impulsada por el turismo

El desempeño registrado durante las vacaciones de invierno confirma que Mendoza continúa consolidando un modelo de crecimiento basado en la combinación de turismo, vitivinicultura, gastronomía, naturaleza, cultura y servicios de alta calidad.

Con más visitantes llegan nuevas inversiones.

Con nuevas inversiones se generan más empleos.

Y con una oferta turística cada vez más competitiva, Mendoza fortalece su posicionamiento como uno de los destinos más atractivos de América Latina para viajar, vivir e invertir.