En el mundo emprendedor global hay nombres que marcan época. Y uno de ellos es Martín Varsavsky: el argentino que no creó uno, ni dos, sino cinco unicornios —empresas valuadas en más de US$ 1.000 millones— y que hoy decide volver a mirar hacia su país natal con una apuesta concreta.
El empresario se suma como inversor y asesor estratégico de Libertad Capital, un nuevo fondo de private equity con raíces mendocinas que busca levantar US$ 50 millones para invertir en sectores clave de la economía argentina: energía, agronegocios, infraestructura y real estate.
La iniciativa fue impulsada por Grupo Broda, liderado por Santiago, Joaquín y Martín Barbera, quienes convocaron a referentes internacionales para respaldar el proyecto.
El argentino que construyó cinco unicornios
Nacido en Buenos Aires en 1960, Varsavsky emigró a los Estados Unidos a los 16 años. Se graduó en Economía y Filosofía en la Universidad de Nueva York, completó una Maestría en Relaciones Internacionales y un MBA en Columbia, y luego desarrolló gran parte de su carrera en España.
Entre sus hitos más destacados se encuentran:
- Jazztel, que revolucionó el mercado de telecomunicaciones en España y fue adquirida por Orange por 3.400 millones de euros.
- Eolia, vendida en 1.400 millones de euros.
- Prelude Fertility, hoy una de las mayores redes de clínicas de fertilización en Estados Unidos, que en una década permitió el nacimiento de más de 300.000 niños.
- Overture, su apuesta más reciente en biotecnología reproductiva.
Probablemente, sea el emprendedor argentino más exitoso del mundo medido en unicornios. Y ahora su foco vuelve a estar en Argentina.
Libertad Capital: capital paciente y visión de largo plazo
“Argentina tiene todo para ser un país desarrollado: talento, recursos y energía. Lo que le falta es capital paciente y visión de largo plazo”, expresó Varsavsky al anunciar su incorporación al fondo.
Y agregó una frase que resume la filosofía detrás del proyecto:
“Después de décadas de ver a grandes talentos emigrar, es tiempo de crear condiciones para que vuelvan. El verdadero cambio no viene de afuera, viene de liberar el potencial de nuestra gente”.
Libertad Capital no es un fondo de venture capital tradicional. Su estrategia apunta a empresas ya operativas y activos reales, con un horizonte de inversión de diez años.
Los sectores priorizados incluyen:
- Energía: generadoras y proveedores de servicios para minería y petróleo.
- Agronegocios: plataformas non-commodities con alianzas en Estados Unidos, Europa y la región MENA.
- Infraestructura: activos estratégicos vinculados al desarrollo productivo.
- Real estate: un proyecto que involucra más de 330.000 hectáreas, actualmente bajo confidencialidad.
El objetivo es depender lo menos posible del mercado doméstico, priorizando sectores exportadores y asociaciones internacionales.
Un board internacional de alto nivel
La magnitud del proyecto también se refleja en los nombres que acompañan el lanzamiento:
- Felipe Kast, senador chileno y cofundador del fondo.
- Adrien Dassault, miembro de la familia propietaria del grupo aeronáutico francés Dassault.
- Diane Binder, CEO de Regenopolis y Young Global Leader del WEF.
- Facundo Garretón, CEO de Terraflos y Young Global Leader.
- Alejandro Malgor, emprendedor social y Young Global Leader.
“Lo que está comenzando a pasar en Argentina me recuerda al Chile de los 90”, afirmó Kast.
Por su parte, Dassault fue contundente:
“Invertir en Argentina hoy es un acto de visión: no es mirar lo que es, sino lo que puede ser”.
Desde Grupo Broda remarcan el diferencial estructural del fondo: inversión en sectores reales, con fundamentos macro sólidos y desarrollo de largo plazo.
Mendoza como plataforma estratégica
Que este fondo tenga raíces mendocinas no es un dato menor. Mendoza combina:
- Ecosistema energético y minero en expansión.
- Tradición agroindustrial exportadora.
- Desarrollo inmobiliario y territorial con escala.
- Vinculación internacional creciente.
En un contexto donde el capital internacional vuelve a mirar a la Argentina con interés selectivo, Libertad Capital se posiciona como un vehículo para canalizar confianza global hacia oportunidades concretas.
Como sintetizó Alejandro Malgor:
“El capital puede ser una herramienta de libertad, no solo de rentabilidad. Nuestro objetivo no es solo generar retorno financiero, sino reconstruir confianza en que América Latina puede ser dueña de su propio destino”.
Un mensaje potente al mercado
El regreso de Varsavsky al radar argentino no es solo simbólico. Es una señal.
La pregunta ahora no es si hay oportunidades.
La pregunta es quiénes estarán listos para capturarlas.




