La participación de Alfredo Cornejo en el XV Seminario Internacional Litio en Sudamérica puso en agenda el potencial de los minerales críticos para diversificar la economía provincial. Mientras el cobre concentra las expectativas de desarrollo, un proyecto de exploración de litio en el sur mendocino prevé iniciar sus trabajos durante el cuarto trimestre de 2026.
Mendoza busca ampliar su matriz productiva y posicionarse en el nuevo mapa de inversiones mineras de Argentina. El cobre, el litio y otros minerales críticos comienzan a ocupar un lugar cada vez más relevante en la agenda provincial, en un contexto internacional marcado por la transición energética, la electromovilidad y la demanda de materias primas estratégicas.
Durante el cierre del XV Seminario Internacional Litio en Sudamérica, realizado el 7 y 8 de octubre en Jujuy, el gobernador Alfredo Cornejo presentó las oportunidades de desarrollo minero de Mendoza y destacó el potencial de la provincia para incorporar la minería metalífera a su estructura económica. Junto a los mandatarios de Jujuy y Catamarca y al vicegobernador de Salta, analizó las condiciones necesarias para atraer inversiones y convertir los recursos naturales en actividad productiva.
«Hay una oportunidad muy concreta para encender otro motor de la economía de Mendoza», afirmó Cornejo, al referirse a la posibilidad de complementar las actividades tradicionales de la provincia con el desarrollo minero.
Para los inversores, el mensaje tiene una dimensión concreta: Mendoza busca ampliar su cartera de proyectos, generar condiciones para la exploración y desarrollar una nueva cadena de valor vinculada con los recursos minerales.
Litio en Mendoza: un nuevo frente de exploración
Aunque Mendoza no integra el denominado Triángulo del Litio, la provincia también busca determinar su potencial en este mineral estratégico.
El proyecto Don Luis y Otro, localizado en los departamentos de San Rafael y Malargüe, contempla una etapa de exploración orientada principalmente a identificar sales de litio. En abril de 2026, el Gobierno provincial envió a la Legislatura la Declaración de Impacto Ambiental para su ratificación, luego de un proceso de evaluación técnica y ambiental que incluyó instancias de participación ciudadana.
La iniciativa abarca un área de estudio de aproximadamente 234.256 hectáreas. Según el cronograma previsto, el proyecto se prepara para iniciar sus trabajos de exploración durante el cuarto trimestre de 2026.
Este avance incorpora una nueva variable a la agenda minera mendocina. La exploración permitirá reunir información geológica para evaluar el potencial del recurso y determinar si existen condiciones para avanzar hacia etapas posteriores de desarrollo.
Es importante distinguir estas fases: la exploración busca identificar y evaluar recursos; no implica, por sí misma, la existencia de reservas económicamente explotables ni garantiza una futura producción comercial.
Para las empresas especializadas, los proveedores tecnológicos y los inversores vinculados con la exploración minera, el proyecto abre una oportunidad para seguir la evolución de un nuevo frente de investigación geológica en el sur provincial.
El cobre concentra las principales expectativas
Si el litio representa una nueva posibilidad exploratoria, el cobre constituye uno de los ejes centrales de la estrategia minera de Mendoza.
Durante su exposición en Jujuy, Cornejo destacó el avance de PSJ Cobre Mendocino, ubicado en Uspallata, y las condiciones de accesibilidad e infraestructura que pueden favorecer su desarrollo.
El proyecto cuenta con una inversión total prevista de USD 891 millones, incluidos mantenimiento y cierre, y obtuvo la aprobación para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en mayo de 2026. De ese monto, USD 630 millones corresponden a la etapa de construcción.
El Gobernador estimó que Mendoza podría alcanzar producción de cobre hacia fines de 2027 o comienzos de 2028, en línea con la evolución de PSJ y otros desarrollos nacionales.
La importancia del cobre excede a un proyecto individual. Es un insumo fundamental para redes eléctricas, infraestructura energética, electromovilidad y numerosas aplicaciones industriales. Su demanda internacional ofrece una oportunidad para los territorios capaces de desarrollar proyectos competitivos y atraer capital de largo plazo.
Mendoza también cuenta con iniciativas de exploración en distintas etapas, particularmente en Malargüe, donde el desarrollo de nuevos proyectos podría ampliar la cartera minera provincial.
Un nuevo mercado para empresas e inversores
La expansión de la actividad minera no depende exclusivamente de los recursos identificados. Requiere financiamiento, ingeniería, infraestructura, tecnología, servicios especializados y proveedores capaces de acompañar cada etapa de los proyectos.
En ese sentido, la agenda minera de Mendoza puede generar oportunidades para diferentes perfiles empresariales:
- Inversores y fondos: evaluación de proyectos y oportunidades de participación en el desarrollo minero.
- Empresas de exploración: servicios geológicos, estudios técnicos y evaluación de recursos.
- Proveedores tecnológicos: equipos, instrumentación, digitalización y soluciones para operaciones mineras.
- Empresas de ingeniería e infraestructura: energía, caminos, construcción y servicios asociados.
- Proveedores locales: transporte, logística, mantenimiento, alojamiento y servicios profesionales.
La incorporación progresiva de nuevos proyectos puede contribuir a desarrollar capacidades empresariales dentro de Mendoza y ampliar la participación de compañías locales en cadenas de suministro nacionales e internacionales.
Para el capital privado, la oportunidad consiste en identificar en qué etapa se encuentra cada iniciativa, qué necesidades de inversión presenta y cuáles son las condiciones técnicas, regulatorias y económicas para su desarrollo.
Minerales críticos y competencia internacional por el capital
El encuentro de Jujuy volvió a poner de manifiesto la importancia de los minerales críticos en la agenda económica argentina. La transición energética y la expansión de las tecnologías eléctricas generan oportunidades para los países y regiones que pueden ofrecer recursos, infraestructura y condiciones competitivas para desarrollar nuevos proyectos.
Sin embargo, la disponibilidad geológica no es suficiente para atraer inversiones. La evaluación de los proyectos también depende de la calidad de la información técnica, la infraestructura, el acceso al financiamiento, la previsibilidad regulatoria y la gestión ambiental.
Cornejo destacó la necesidad de avanzar con controles ambientales y procurar el acompañamiento de las comunidades. Estas condiciones forman parte de los desafíos que Mendoza deberá abordar para transformar su potencial minero en proyectos productivos sostenibles.
La provincia también busca aprovechar instrumentos nacionales como el RIGI para generar condiciones favorables a las inversiones de gran escala.
Mendoza: una cartera de oportunidades en construcción
La estrategia minera provincial comienza a configurar un escenario más amplio, donde el cobre, el litio y otros recursos se incorporan a una matriz productiva que ya cuenta con agroindustria, energía, turismo e industrias del conocimiento.
Para Invest in Mendoza, el aspecto relevante es la evolución de esta cartera de oportunidades y las conexiones que puede generar entre proyectos, empresas, tecnología y capital.
El cobre ofrece una perspectiva de desarrollo vinculada con proyectos de mayor escala. El litio abre una nueva etapa de exploración que deberá demostrar su potencial geológico. Y el conjunto de iniciativas mineras puede generar demanda de infraestructura, servicios, proveedores y capacidades técnicas.
El desafío para Mendoza no es solamente identificar sus recursos, sino convertirlos en proyectos evaluables, financiables y capaces de generar actividad económica.
La participación en el seminario internacional de Jujuy y el avance del proyecto de exploración de litio muestran que la agenda minera provincial continúa ampliándose. La próxima etapa dependerá de los resultados de la exploración, la evolución de los proyectos de cobre y la capacidad de conectar las oportunidades con los inversores adecuados.
Para las empresas que analizan el mercado mendocino, el escenario merece seguimiento: la provincia está construyendo una nueva agenda de desarrollo minero en la que exploración, inversión y generación de proveedores serán variables centrales.
Mendoza busca encender un nuevo motor económico. Para lograrlo, deberá transformar su potencial geológico en proyectos concretos y oportunidades de inversión de largo plazo.








