Gestión con foco en resultados: la jugada estratégica de Alfredo Cornejo para posicionar a Mendoza en el mapa global de inversiones


La redefinición del rumbo de Impulsa Mendoza y la designación de Sebastián Piña como nuevo CEO no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia clara del gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo: pasar del discurso a la ejecución, y de la promoción institucional a la generación concreta de resultados. En un contexto donde la competencia entre provincias por captar capital es cada vez más intensa, Mendoza decidió profesionalizar su herramienta clave para atraer inversiones y alinearla con estándares internacionales.

Durante 2025, la provincia avanzó con una agenda definida de internacionalización, presencia en los principales centros de decisión de la industria y vínculos directos con empresas líderes del sector extractivo y energético. Ese camino exigía un cambio de velocidad y de perfil en la conducción de Impulsa Mendoza. La decisión política de renovar su liderazgo responde a una lectura pragmática del escenario: hoy no alcanza con administrar, hace falta cerrar acuerdos, facilitar proyectos y destrabar inversiones.

El gobernador apuesta por un modelo donde el Estado actúa como facilitador estratégico, generando condiciones de previsibilidad, fortaleciendo la seguridad jurídica y acompañando al sector privado en la puesta en marcha de iniciativas de escala. La nueva conducción de Impulsa Mendoza encaja en esa lógica: una estructura técnica orientada a resultados medibles, con capacidad de diálogo internacional y foco en infraestructura, logística y financiamiento.

La coincidencia con el anuncio de un Congreso Internacional en Mendoza refuerza el mensaje político: la provincia se muestra al mundo con una hoja de ruta clara, respaldada por decisiones concretas. En un escenario nacional marcado por el RIGI y una región donde otras jurisdicciones llevan ventaja histórica en minería metalífera, Mendoza busca diferenciarse por orden, planificación y una visión de largo plazo.

El acierto de la estrategia de Cornejo radica en entender que la atracción de inversiones no se improvisa. Requiere liderazgo, equipos profesionales y señales claras al mercado. Con esta decisión, Mendoza envía un mensaje directo a los inversores: hay voluntad política, hay una estructura preparada y, sobre todo, hay un objetivo definido de transformar oportunidades en proyectos reales que generen desarrollo, empleo y competitividad para la provincia.