El Índice de Producción Industrial Minero del INDEC acumuló una suba del 7,9% entre enero y agosto de 2026. El petróleo no convencional y los minerales asociados a la industria química impulsaron el crecimiento, mientras que los minerales metalíferos y algunos insumos para la construcción registraron retrocesos.
La actividad minera argentina mantuvo su expansión durante agosto de 2026. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) aumentó un 8,4% interanual, mientras que el acumulado de los primeros ocho meses del año registró un avance del 7,9% respecto del mismo período de 2025.
En la comparación mensual desestacionalizada, el indicador avanzó un 1,9% respecto de julio, mientras que la tendencia-ciclo presentó una variación positiva del 0,2%. El índice de la serie original alcanzó los 149,6 puntos, con base 2016=100.
Los resultados reflejan una evolución heterogénea de la actividad extractiva, con un fuerte impulso de los hidrocarburos no convencionales y del litio, frente a las dificultades que atraviesan otros segmentos de la industria minera.
Vaca Muerta impulsa el crecimiento de los hidrocarburos
La extracción de petróleo crudo, gas natural y servicios de apoyo registró una suba interanual del 9,2% en agosto y acumuló un crecimiento del 6,2% entre enero y agosto.
El principal motor fue el petróleo crudo, cuya producción aumentó un 14,4% interanual durante agosto, con un volumen de 4,6 millones de metros cúbicos.
Dentro de este segmento, el petróleo no convencional volvió a destacarse: creció un 26,9% interanual y alcanzó los 3,28 millones de metros cúbicos. En contraste, la producción convencional cayó un 8%.
La evolución confirma el peso creciente de Vaca Muerta en la matriz energética argentina y su capacidad para impulsar la actividad extractiva, atraer inversiones y generar demanda de infraestructura, logística y servicios especializados.
El gas natural mostró un comportamiento más moderado. Su producción retrocedió un 1,7% interanual en agosto, aunque conservó un saldo positivo del 0,4% en el acumulado anual. El gas no convencional creció un 3,1%, mientras que el convencional cayó un 11,2%.
El litio consolida su protagonismo entre los minerales industriales
El segundo gran impulso provino del segmento de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que registró una suba interanual del 17,8% en agosto y acumuló un avance del 31,8% durante los primeros ocho meses de 2026.
Dentro de esta categoría, los minerales destinados a la fabricación de productos químicos aumentaron un 11,6% interanual en agosto, con un crecimiento acumulado del 42%.
El litio sobresalió por su evolución: la producción industrial de carbonato de litio y otros minerales de litio aumentó un 12,2% interanual, mientras que el acumulado anual alcanzó una suba del 44,5%. Durante agosto se beneficiaron 8.582,6 toneladas de carbonato de litio.
Estos resultados refuerzan la relevancia del litio dentro de la estructura minera argentina y su vinculación con las cadenas de valor asociadas al almacenamiento de energía, la electrificación y la transición energética.
Otro dato significativo fue el desempeño de la extracción de sal, que aumentó un 76,2% interanual en agosto y acumuló una expansión del 96,3% en el año, impulsada principalmente por el crecimiento de la producción de salmuera.
Los minerales metalíferos continúan bajo presión
No todos los segmentos acompañaron la expansión general. La extracción de minerales metalíferos registró una caída interanual del 17,9% en agosto, con un índice sectorial de 48,7 puntos.
La producción de oro, plata y sus concentrados retrocedió un 25,2% frente al mismo mes de 2025. Como contrapartida, la producción de bullón dorado o doré aumentó un 6,6%, mientras que el conjunto de otros metales —entre ellos hierro, cobre, plomo, cinc y molibdeno— creció un 65,7%.
La disparidad entre los rubros evidencia que el crecimiento agregado de la minería no implica una recuperación uniforme de todas sus actividades. Los resultados de cada segmento dependen de sus niveles de producción, las características de los proyectos y las condiciones específicas de sus mercados.
Los insumos para la construcción también muestran retrocesos
Las actividades relacionadas con materiales para la construcción presentaron resultados negativos durante agosto.
La extracción de piedra caliza y yeso cayó un 41,9% interanual, afectada principalmente por la disminución de la producción de clínker y de rocas calcáreas destinadas a la fabricación de cal y cemento.
Por su parte, la extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos retrocedió un 5,8% interanual, aunque mantuvo un crecimiento acumulado del 1,3% durante los primeros ocho meses del año.
Estos resultados contrastan con el dinamismo de los hidrocarburos y los minerales destinados a la industria química, y muestran cómo la evolución de la actividad minera también está vinculada al desempeño de sectores demandantes, como la construcción y la obra pública.
Inversiones, infraestructura y oportunidades para las economías regionales
El crecimiento de la producción minera abre una agenda de oportunidades que trasciende la extracción de recursos naturales. El desarrollo de proyectos requiere inversiones, infraestructura, energía, logística, tecnología, servicios profesionales y proveedores capaces de acompañar las diferentes etapas de operación.
En este contexto, Argentina cuenta con recursos estratégicos para fortalecer su participación en los mercados internacionales, aunque la evolución dispar de los segmentos productivos también plantea desafíos relacionados con el financiamiento, la infraestructura y la continuidad de los proyectos.
Para Mendoza, el escenario resulta relevante por las oportunidades vinculadas al desarrollo del cobre y por su potencial de articulación con empresas de servicios, logística, energía y otras actividades que integran la cadena de valor minera.
La consolidación de un ecosistema competitivo requiere conectar proyectos con capital, fortalecer las capacidades empresariales y facilitar el acceso a información para quienes evalúan nuevas inversiones.
Desde Invest in Mendoza, el seguimiento de estos indicadores permite identificar tendencias, comprender la evolución de los sectores estratégicos y acercar información de valor a inversores y empresas interesados en las oportunidades productivas de la provincia y la región.
La minería argentina crece, pero lo hace a distintas velocidades. El desafío es convertir el dinamismo de los sectores en expansión en nuevas inversiones, mayor capacidad productiva y oportunidades sostenibles para las economías regionales.








